Honda CRF 450R
El gigante nipón ha entrado en el mercado “off-road” más fuerte que nunca. Después de que Suzuki se desmarcara ante la competencia en 2008, por ser la primera firma en lanzar una moto de cross alimentada por inyección electrónica, era de esperar que Honda no se cruzara de brazos. Con unos recursos prácticamente ilimitados, los técnicos gozaron del presupuesto suficiente para dar rienda suelta a su imaginación. El objetivo era, ante todo, incorporar la ansiada inyección electrónica y, de paso, rehacerla casi por completo para la nueva versión 2009. Han sido tantos los cambios que incluso nos atreveríamos a decir que únicamente conserva sus siglas.
A pesar de las cuantiosas modificaciones, la CRF 450R no ha gozado del beneplácito de todos nuestros especialistas. Si bien en los cronos, Dietmar Lacher fue el único en conseguir el mejor tiempo con la Honda, se tuvo que recurrir a la suma de todos los registros para darle el triunfo final. Eso, y la mejor valoración en las encuestas, han justificado y premiado de alguna forma el esfuerzo y dedicación de la firma del “ala dorada” en tiempos de crisis.
Sorprendentemente, y pese al gran despliegue tecnológico, el motor sólo alcanzó el tercer mejor puesto. Al parecer, no acabó de darlo todo en las zonas más rápidas del circuito. El chasis, tos frenos y las suspensiones se ganaron nuestra confianza y demostraron estar a la altura de lo esperado.
El chasis, que alcanza su quinta generación, mostró unas cualidades sólo superadas por la YZF de Yamaha, mientras que, tanto la horquilla como el amortiguador, ahora de la firma Kayaba, hicieron las delicias de prácticamente todos los asistentes; suaves y cómodas para los más noveles y efectivas y precisas para los que no se andan con juegos. En la frenada, aparte de que Barragán alegó que faltaba potencia en el tren delantero, la valoración final fue de lo más positiva.
Al igual que en la posición de conducción, donde todos probadores no tuvieron reparos en catalogarla como la más cómoda del Master.
crf motocross